fbpx

Así planea captar Bruselas 800.000 millones de euros en los mercados para financiar la recuperación

Esta noticias es propiedad de: El Mundo

La Comisión lanzará letras y bonos de hasta 30 años en subastas y emisiones sindicadas a través de bancos con pasaporte comunitario.

La Comisión Europea emitirá letras y bonos de hasta 30 años de vencimientos para captar 800.000 millones con los que financiar la recuperación y la transformación económicas del continente. El objetivo es captar unos 150.000 millones de euros anuales hasta 2026, mediante subastas y emisiones sindicadas. Así lo ha explicado hoy la Comisión al presentar su estrategia de financiación, una parte esencial pero que todavía no puede activarse, pues sólo 17 de los 27 Estados miembro (España entre ellos) han ratificado hasta hoy la llamada decisión de recursos propios, el mecanismo que permitirá el apalancamiento conjunto.

"El programa NextGenerationEU va a cambiar las reglas del juego para los mercados de capitales europeos. Hoy presentamos el motor que bombeará el combustible para impulsar NextGenerationEU. Tendremos todas las herramientas necesarias para poner en marcha la recuperación social y económica y promover nuestro crecimiento verde, digital y resiliente. El mensaje es claro: tan pronto como la Comisión esté legalmente habilitada para pedir prestado, ¡estaremos listos para empezar!", ha afirmado este miércoles el comisario de Presupuestos, Johannes Hahn.

La Comisión Europea ya ha salido a los mercados anteriormente, pero el volumen de los fondos de recuperación, un máximo de 800.000 millones, hace que sea completamente inviable repetir las fórmulas del pasado. La composición del paquete también es diferente, pues no se logra el dinero de los inversores y se distribuye directamente como si fuera un cheque a devolver (como se hizo antes o se está haciendo en el llamado programa Sure, que financia los ERTE y los programas de desempleo de los 27). Esta vez es mucho más complicado, con una parte de transferencias directas y otra de posibles préstamos. Con diversos mecanismos de control, ex ante y ex post, y con la incógnita en realidad de cuánto dinero será movilizado, porque no está claro que todos los países quieran hacer uso de todas las cantidades a las que pueden potencialmente acceder, sobre todo en los préstamos. O que, de hecho, vayan a ser capaces de ir cumpliendo los hitos prometidos y aplicar las reformas pactadas.

Igualmente, no es sencillo ni automático emitir 150.000 millones de euros anuales. La Comisión se convertirá en uno de los actores principales del mercado del euro con sus operaciones, y hay que tener un calendario muy estudiado, para lograr buenos tipos (algo que se asume, pues la calificación crediticia es máxima) pero también para no arruinar las emisiones nacionales programadas.

La estrategia se articula en torno a cuatro ejes: comunicar con un año de adelanto el volumen total que activará y con seis meses los parámetros de financiación, dando tiempo a los inversores. En segundo lugar, crear una red (Primary Dealer Network en inglés) de entidades y mantener relaciones transparentes. En tercer lugar, combinar emisiones a menos de un año (letras) con bonos, que irán desde 12 meses a 30 años, y bonos verdes con el objetivo de que todo el dinero será devuelto en 2058 como parte. Y por último, la forma: mediante subastas regulares, pero también con emisiones sindicadas, pensando en el largo plazo especialmente.

Bruselas tiene una experiencia limitada en esta tarea, a diferencia por ejemplo del Mede, el Mecanismo Europeo de Estabilidad, que desde 2012 ha gestionado emisiones para los rescates de países como Grecia, Irlanda, Portugal o Chipre. Pero usará una red de entidades con pasaporte para actuar en la UE y tratará, en la medida de lo posible, de renovar bonos ya emitidos en vez de emitir unos nuevos, con el objetivo de mejorar la liquidez en el mercado secundario.

UNA RED DE INTERMEDIARIOS

Bruselas intentará adoptar su primera decisión anual y publicará un plan de financiación antes del inicio del programa NextGenerationEU, previstos para este verano. Pero el momento exacto dependerá de la aprobación de la Decisión sobre recursos propios, el acto legislativo que permitirá a la Comisión moverse y que exige ratificación de los 27. Hay 10 países rezagados, pero preocupan especialmente Polonia y Alemania, donde el Tribunal Constitucional ha prohibido al presidente del país firmar la ley (ya aprobada por las dos cámaras) hasta pronunciarse sobre ella.

Para poder formar parte de esa red de entidades, la UE exigirá algunos criterios. Ser una entidad legal establecida y que tenga su sede principal en un miembro del Área Económica Europea. Ser una institución de crédito autorizada por la UE y supervisada por las autoridades competentes. Y ser ya un ‘primary dealer’, un agente, para algún emisor europeo consolidado. Además, los candidatos se tendrán que comprometer a quedarse un mínimo del 0,05% del volumen que salga en cada subasta. Las filiales en la UE de grupos financieros o bancarios controlados fuera de la UE pueden ser miembros si ya forman parte de un grupo de agentes primarios (nacional o supranacional), pues "pueden añadir valor a la red de distribuidores primarios de la UE, entre otras cosas, mediante su acceso a las capacidades de distribución de los inversores en otras partes del mundo".

El año pasado la Comisión empezó a captar dinero para el programa SURE, el instrumento de hasta 100.000 millones de euros creado para ayudar a proteger el empleo. Hasta ahora, tres cuartas partes de los fondos SURE de la UE se han recaudado en seis emisiones, "lo que ha permitido financiar préstamos a los Estados miembros en condiciones muy ventajosas", según Hahn.

Fuente: El Mundo

 

Noticias Externas

Noticias Internas