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Economía de la biodiversidad, pilar clave para el desarrollo mundial

Esta noticia es propiedad de: El Nuevo Siglo

A mediados de febrero se lanzó el Dasgupta Review, un informe global e independiente financiado por la Oficina del Tesoro del Gobierno británico. Este reporte sobre la Economía de la Biodiversidad es de gran relevancia para los gobiernos, empresas y sociedad civil. El documento resalta la urgencia de reconocer la profunda dependencia de la sociedad y de las economías actuales del funcionamiento de los sistemas naturales; de repensar cómo medimos el éxito económico y el progreso social; y formula una invitación inaplazable para hacer las cosas diferente de manera que se logre garantizar el bienestar colectivo de las generaciones presentes y futuras, ante la contundencia de las evidencias de la crisis ambiental global.

Las profesoras de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, Lina Moros y Sandra Vilardy, hicieron un detallado análisis del informe por medio de siete mensajes donde resumen los aspectos más importantes del reporte y resaltan sus implicaciones para gerentes, líderes y tomadores de decisiones en organizaciones.

1.- Activo más preciado

Nuestras economías, medios de vida y bienestar dependen de nuestro activo más preciado: la naturaleza. El concepto de Sistemas Socio Ecológicos (SSE) es clave para visibilizar la interdependencia entre los sistemas naturales y los sistemas económicos y sociales. Las empresas y organizaciones deben reconocer que la naturaleza, más allá de un suministrador de materias primas que se puede controlar y/o “domesticar”, es una compleja red de interconexiones que permiten que la vida en sus diversas manifestaciones sea posible, sea el sustento de la diversidad cultural, social y económica y por lo tanto una aliada fundamental en la generación de valor.

2.- Relacionamiento

No hemos logrado relacionarnos colectivamente con la naturaleza de manera sostenible

3.- Prosperidad

Nuestra dependencia y consumo insostenible de la naturaleza está poniendo en peligro la prosperidad de las generaciones actuales y futuras.

4.- Fracaso institucional

En el centro del problema se encuentra el fracaso institucional generalizado y profundamente arraigado. El concepto de “las contribuciones de la naturaleza a las personas” (NCP en inglés) es fundamental para reconocer esta falla institucional. Las NCP son todas aquellas contribuciones positivas o negativas que provienen del funcionamiento de la naturaleza e impactan la calidad de vida de los humanos.

Muchas de estas contribuciones son bienes públicos, son de alguna manera imperceptibles y por lo tanto son subvaloradas social y económicamente sin que los mercados se aproximen a su valor real. Un primer paso para las empresas es comenzar a identificar los beneficios que reciben de la naturaleza y cómo su operación genera impactos en diferentes escalas geográficas y temporales.

Un paso más avanzado es volcarse hacia modelos de negocios regenerativos que operan bajo una lógica de restaurar las funciones ecológicas para garantizar un flujo permanente de dichas contribuciones. Los arreglos institucionales que reformulemos como sociedad basados en el reconocimiento de esa dependencia son claves para garantizar el suministro y preservación de dichas contribuciones.

5.- La verdad

La solución comienza con la comprensión y la aceptación de una simple verdad: nuestras economías están integradas en la naturaleza, no externas a ella. El concepto de límites planetarios y su transgresión es clave en este punto. Es importante reconocer que en el siglo XX, especialmente después de la segunda mitad, la humanidad y la economía experimentaron una gran aceleración en múltiples dimensiones impulsada por la utilización de combustibles fósiles, pero ese costo nos está pasando factura en varios de los procesos vitales que mantienen la estabilidad del planeta.

Las empresas deben interiorizar esta realidad: existen límites biofísicos al crecimiento económico. El crecimiento y la expansión ilimitada deben repensarse. Los modelos de negocio regenerativos son una alternativa responsable y prometedora.

6.- El cambio

Necesitamos cambiar la forma en cómo pensamos, actuamos y medimos el éxito. Los indicadores de éxito en una sociedad señalan lo que consideramos importante. Ante la actual crisis global, es evidente que necesitamos como sociedad ser más ambiciosos en la manera en que estamos invirtiendo para generar riqueza y bienestar colectivo, reconociendo la dependencia que tenemos de una naturaleza que se encuentra en crisis.

El reporte propone cambiar nuestras medidas de éxito y ampliarlas a indicadores más integrales, transformar nuestros sistemas financieros y educativos, y garantizar que nuestras demandas sobre la naturaleza no excedan su suministro.

Las empresas, por ejemplo, pueden adoptar indicadores no solo de eficiencia de sus procesos internos, sino que den cuenta del grado de responsabilidad de sus proveedores y de los límites del suministro de sus insumos y de quienes se encargan de sus residuos, como lo propone el paradigma de la economía circular. Pero sin duda este es un camino que no pueden transitar de manera aislada. Debe ser un camino articulado e impulsado con los gremios, las entidades públicas, la sociedad civil y la academia.

7.- La transformación

Los cambios transformadores necesarios son posibles: nosotros y nuestros descendientes no merecemos menos. La humanidad ha enfrentado varios retos a lo largo de la historia, el ingenio, la creatividad e innovación sumado a las capacidades humanas, científicas y tecnológicas actuales, son las herramientas con las que podemos construir un camino transformador, en donde organizaciones y empresas responsables asuman el liderazgo de una economía regenerativa, para un mundo más estable y seguro en términos climáticos y de beneficios de la naturaleza.

Seguramente implicarán decisiones difíciles, probablemente costosas, pero en la medida que sean parte de un nuevo acuerdo social, las capacidades colectivas de la humanidad encontrarán la manera de resolver las deudas actuales que tenemos con la naturaleza.

Este reporte es un documento fundamental para reconocer la urgencia de acelerar las transiciones que como humanidad debemos recorrer en esta década 20-30, en un país megadiverso como Colombia debemos mejorar el reconocimiento de nuestra dependencia social, económica y cultural de la naturaleza en la economía y esto implica entre otras cosas mejorar en los sistemas educativos el reconocimiento y estudio de estas dependencias, así como en la revisión y ajuste de la toma de decisiones a diferentes niveles.

Inversión en Colombia

Reconociendo la riqueza y el valor de la biodiversidad de la Nación, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, lanzó la convocatoria ‘Misión de Bioeconomía’ para el desarrollo de nuevas tecnologías y productos basados en el aprovechamiento de la biomasa, la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, además de incentivar la agricultura sostenible en regiones.

La ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Mabel Gisela Torres, manifestó que con esta convocatoria el país seguirá encaminado en la generación de productos y procesos de alto valor agregado y que la construcción de nuevas alianzas público-privadas, permitirán fortalecer las capacidades de ciencia, tecnología e innovación, además de robustecer a los actores del sistema de CTeI en todas las regiones.

“En la convocatoria de Bioeconomía nos planteamos cinco desafíos y áreas estratégicas. Biodiversidad y servicios ecosistémicos que le apuntan al aprovechamiento del ecosistema continental para un desarrollo sostenible: Colombia biointeligente para, a través del uso inteligente de los genes de la naturaleza, sofisticar la biodiversidad continental; agro productivo y sostenible que le apuesta a una agricultura que reconstruye tejido social; biomasa y química verde para mezclar el 100% de la biomasa con un 100% de rentabilidad generando más valor al sector productivo”, señaló la Ministra.

El quinto desafío de Bioeconomía para el país se enfoca en salud y bienestar. “Esta área le apunta a tecnologías avanzadas de la salud para generar autonomía científica y tecnología en el país” añadió la funcionaria. Adicionalmente, MinCiencias espera que el sector privado se una a la iniciativa con recursos por $17 mil millones.

La convocatoria estará abierta hasta el 6 de julio de 2021. Emprendedores colombianos y empresarios podrán participar junto a los centros o institutos de investigación, instituciones de educación superior, centros de desarrollo tecnológico y/o productividad, spin off, el SENA y consejos comunitarios.

Fuente: El Nuevo Siglo

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