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La actividad productiva de estas zonas no solo ha afianzado lazos comerciales, sino que ha creado nuevas proyecciones económicas en la región.

Según la Supertransporte, entre enero y junio de 2020 se movilizaron 2’155.675 contenedores por las diferentes zonas portuarias del país. / Héctor Rico

A su vez, estas condiciones han contribuido, en medio de la emergencia sanitaria, a mantener las relaciones comerciales con el exterior, que han sido un motor fundamental para la reactivación económica.

Así lo explicó Alfonso Salas Trujillo, gerente del Grupo Puerto de Cartagena, quien considera que su contribución en la economía del país se ha basado en el mantenimiento de sus operaciones a pesar de la pandemia y la inversión social que han desarrollado a través de donaciones de alimentos para las comunidades y al sector salud para mantenerse equipados.

“El puerto como plataforma logística para el comercio exterior de Colombia fue fundamental precisamente para que la economía no se inmovilizara con la pandemia, pues ha sido un servicio que se ha prestado de manera ininterrumpida, permitiendo así que tanto los importadores como los exportadores colombianos continuaran con sus actividades y, además, garantizando el abastecimiento de alimentos y elementos de primera necesidad en el marco de la pandemia por el COVID-19. Nuestro esfuerzo de mantener las operaciones, el flujo de comercio exterior, el gasto operacional, la inversión en adecuaciones y el mantenimiento de los puestos de trabajo y los salarios ha permitido que desde nuestro frente no haya una contracción económica”, resaltó Salas.

Por otro lado, Salas aseveró que para continuar con las operaciones portuarias, las concesiones han tenido que mantener protegido al personal y los usuarios de las terminales y evitar el contagio o afectaciones a su salud. “Mientras tengamos a las personas bien, nuestras operaciones irán bien. Nuestra actividad es el primer eslabón del comercio, y el comercio es la base para cualquier reactivación económica, así que nuestra misión y compromiso es mantener las operaciones sin ninguna alteración, así les servimos a los comerciantes y todo es parte de una gran cadena, que mientras se mantenga en movimiento y funcionando va a permitir la plena reactivación”.

Sin embargo, no ha sido una tarea fácil y los principales desafíos que han tenido desde el inicio de la pandemia son los mismos para este 2021: mantener libre de contagio al personal y garantizar el servicio portuario de manera ininterrumpida. A estos retos se suma la vacunación y, según Salas, los puertos se unen a la divulgación de toda la información pertinente para que los colaboradores y sus familiares estén atentos a cada una de las fases y entre todos logren cumplir con el procedimiento indicado para superar la crisis. “Vemos con optimismo el futuro, deseando que pronto pase este tercer pico y nuestro país se reponga de los embates de esta pandemia, eso sí, con todo lo nuevo que aprendimos como capital de conocimiento”, puntualizó.

Las compañías prestadoras del servicio portuario reconocen que seguir creciendo en medio de la emergencia sanitaria no será una tarea fácil, teniendo en cuenta que 2020 no solo supuso una de las mayores contracciones de la economía colombiana, con una reducción del 6,8 % en su PIB, sino también un enorme reto en términos de crecimiento y empleabilidad.