fbpx

La Minera de Cobre Quebradona realizó y publicó su primer Reporte de Gestión BIC

Esta noticia es propiedad de: El Espectador

La empresa minera es la primera en constituirse como empresa de Beneficio e Interés Colectivo tras lo cual realizó su primer informe.

La Minera de Cobre Quebradona, subsidiaria de AngloGold Ashanti en Jericó, Antioquia es la primera empresa del sector en constituirse como empresa de Beneficio e Interés Colectivo (BIC). La compañía realizó e hizo público su primer Reporte de Gestión BIC.

El informe revela algunos de los logros obtenidos por la compañía en el último
año: el cumplimiento de todos los cronogramas y aprobaciones de prefactibilidad y factibilidad internos; el haber adelantado bajo un estricto cumplimiento de la ley colombiana el proceso de licenciamiento ambiental ante la Anla; las acciones para mantener una operación biosegura y la estabilidad laboral de los más de 150 empleados, y la construcción de un adecuado relacionamiento con las comunidades y las instituciones del área de influencia del proyecto caracterizado por el respecto y el ejercicio de la escucha generativa.

“La decisión de avanzar en la transformación de Minera de Cobre Quebradona en una empresa de Beneficio e Interés Colectivo (BIC), nos permite tener un balance entre nuestra actividad económica y la generación de acciones concretas para propender por el bienestar de nuestros trabajadores, aportar a la equidad social del país y contribuir a la protección del medio ambiente. Este ha sido para toda la organización un paso natural y consistente con nuestro
compromiso con el progreso social, económico y ambiental con Jericó y Antioquia, el cuál hemos venido consolidando durante 15 años de presencia en el territorio, todo lo cual se refleja en este primer reporte”, explicó al respecto Felipe Márquez, presidente de AngloGold Ashanti para Colombia y Argentina.

Al constituirse como sociedad BIC, en materia financiera, Minera de Cobre Quebradona se comprometió a adquirir bienes y contratar servicios de empresas de origen local, y, de ser posible, que pertenezcan a mujeres y minorías; también, a preferir proveedores que implementen normas equitativas y ambientales, y a desarrollar prácticas de comercio justo y promover programas para el desarrollo de proveedores.

Fuente: El Espectador

Noticias Externas

Noticias Internas