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La Zona Franca lidera el cambio de modelo industrial de Cádiz

Esta noticia es propiedad de: CADIZ

  • El Consorcio activa el desarrollo del suelo vacante, apostando por la economía azul y renovable.
  • Más prudente en la elección de empresas para evitar que se repitan errores pasados.

Hay tres zonas francas en Cádiz que, desde hace unos años, se mueven a un ritmo distinto. La zona fiscal con una carga de empresas rozando siempre el lleno y rápidamente ocupa cuando queda suelo libre; el suelo de Altadis, casi maldito por el elevado coste de su compra y la inversión aún pendiente para su acondicionamiento, y que ha acumulado sonoros, y alguno sonrojantes, fracasos; y el polígono exterior, antaño joya de la corona de la economía capitalina, pero inmersa en una crisis de usos y conceptos desde que se inició la debacle industrial de la ciudad.

Ahora, el objetivo del Consorcio es que las tres vayan al mismo ritmo y que éste, lógicamente, sea el que marca quien va en cabeza. Un objetivo que obliga a activar, lo más rápido posible, el desarrollo del suelo de Altadis y el polígono exterior.

La operación está ya en marcha tras la llegada a la Zona Franca de Fran González como nuevo delegado del Estado, por una parte cerrando con el Ayuntamiento un protocolo que agiliza los trámites administrativos, esenciales para reordenar el polígono exterior; y por otra, reforzando el departamento encargado de buscar nuevas firmas para el extenso suelo dejado libre por la vieja tabacalera y otros.

La Zona Base, cuyo diseño final se conocerá la próxima semana, y que se ubica en el suelo de Ibérica Aga y terrenos aledaños adquiridos por la Zona Franca, se va a convertir de forma casi inmediata en el espejo en el que se reflejará el nuevo modelo para el polígono exterior, a medida que vaya pasando a manos pública terrenos sin uso.

Pero la referencia no es solo el diseño de este equipamiento, donde también se apuesta por la innovación, es sobre todo el modelo económico por el que se apuesta.

Una apuesta que va en paralelo con la defensa de la economía azul, la apuesta por energía alternativas que para la Unión Europea son una prioridad. Y no olvidemos que una parte de la financiación de los proyectos del Consorcio se basan en fondos comunitarios.

La Zona Base es un ejemplo, con dinero de los Feder. "Aquí buscamos industrias muy vinculadas con los avances tecnológicos", comenta a este diario Fran González. Un proyecto estrechamente conectado con la Universidad de Cádiz pues este suelo se transforma también en una incubadora de proyectos.

"Hay una conexión muy importante con la UCA", especialmente en la necesidad, ya a corto y medio plazo, de contar con personas formadas en estos modelos económicos que aún son novedosos para buena parte de la sociedad. Universidad que fomenta el desarrollo empresarial de sus egresados que tendrán en la Zona Base un referente espacial para su propia expansión.

El éxito de la Zona Base sin duda marcará la dinámica en el desarrollo del polígono exterior, que hoy choca con la lentitud de los trámites administrativos y con la necesidad de unificar parcelas que están sin uso para crear grandes suelos.

El acuerdo con el Ayuntamiento

Aquí el delegado del Consorcio destaca la buena conexión con el gobierno municipal de José María González. Por el momento, el protocolo de colaboración que se firmó hace unos meses entre ambas administraciones está funcionando y no se ha guardado en un cajón. El Ayuntamiento acelera los trámites que le corresponden .

"Soy muy optimista en su desarrollo y pronto podremos anunciar muchos proyectos que nacerán bajo el amparo de este protocolo firmado en octubre pasado. Mantenemos una línea de colaboración muy sincera y productiva", destaca González, que evidencia la necesaria “complicidad” con el Ayuntamiento a la hora de comprar suelo a los privados.

En este gran espacio hoy en parte destartalado y con un estética anticuada, la Zona Franca también está trabajando en materia de infraestructuras básicas, en cuestiones hidráulicas y de abastecimiento de energía, dentro de un proceso de modernización que se alargará en el tiempo.

Hay que tener en cuenta que en el actual Plan de Ordenación Urbana, el Ayuntamiento, tras las negociaciones que en su día mantuvo con la Zona Franca, planteaba la transformación de este polígono con un conjunto de industrias limpias, con viviendas y con locales-escaparates de lo que se iba a producir, algo que en el modelo que ahora defienden las dos administraciones ha cambiado de forma radical para volver a los orígenes del Consorcio, como promotor de espacio industrial.

El de mayor extensión es el conseguido tras la gravosa compra del suelo de Altadis.

Aquí la Zona Franca anda con pies de plomos. Es consciente del daño en su imagen tras los fiascos de varios proyectos de calado anunciados en anteriores mandatos, y de la salida de fábricas aeronáuticas que se pensaba iban a ser referentes en la zona. Por eso, aunque Fran González indica que hay promotores que se han mostrado interesadas por situarse en este suelo, "no diremos nada hasta que se cierren las operaciones. Somos prudentes porque no queremos repetir errores del pasado que provocaron frustración en la sociedad".

Aunque para el terreno de Altadis se mantiene el modelo del desarrollo tecnológico y de la economía verde, también se acepta una política más abierta. Es decir si hay una oferta solvente para ocupar todo o parte, perfecto. "Al primero que venga se le adecuará el terreno que necesite", aunque sea una gran empresa.

"No vamos a obviar a sectores ajenos a las nuevas energías. Al fin y al cabo en el propio recinto fiscal hay una gran variedad, desde Olivia Petroleum hasta empresas de logística”, destaca el delegado del Estado.

En definitiva: solvencia y, en la medida de lo posible, apuestas económicas de futuro que den garantías de permanencia en el tiempo.

Fuente: CADIZ

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