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Oriente Medio, otra tarea inminente para Joe Biden

Esta noticia es propiedad de:  El Espectador

El nuevo presidente de EE. UU., Joe Biden, debe apagar los incendios diplomáticos que dejó Donald Trump en Oriente Medio. La relación con Irán y lo que ocurra con el acuerdo nuclear será una de las prioridades.

Irak no veía un atentado en casi 18 meses. El jueves, sin embargo, dos atacantes suicidas se inmolaron en un mercado de ropa en la popular plaza de Tayaran, ubicada en el centro de Bagdad, dejando 32 personas muertas y 110 heridos. Según voces del Ministerio del Interior, uno de los hombres activó su cinturón de explosivos y cuando la multitud se acercó para auxiliar a las víctimas un segundo hombre provocó una segunda detonación. Aunque todavía ningún grupo ha reivindicado el ataque, el fantasma del Estado Islámico (EI) sale a la luz y, por lo tanto, el papel diplomático que ha venido haciendo Estados Unidos en Oriente Medio, el que seguramente le será exigido al nuevo presidente, Joe Biden.

Washington lidera una coalición internacional desplegada en Irak desde 2014 para luchar contra el EI, pero casi todas las tropas de los otros países del grupo abandonaron el país en 2020, cuando estalló la pandemia del nuevo coronavirus. De hecho, Donald Trump también retiró a casi 2.500 soldados, además de maltratar política y económicamente a la región. El evento más recordado ocurrió el 3 de enero de 2020, cuando el poderoso general iraní Qassem Soleimani murió durante un ataque de drones. Durante casi todo su mandato Irak se convirtió en su terreno de confrontación con Irán, con el cual aumentaron las tensiones a tal punto de salirse del acuerdo nuclear que mantenían hasta entonces.

El mayor temor en este momento es ver una reaparición del Estado Islámico. Sajad Jiyad, analista de Irak y miembro del grupo de expertos The Century Foundation, le afirmó a Al Jazeera: “Este tipo de violencia lleva el sello del EI, que ha atacado áreas civiles abarrotadas en Bagdad con ataques suicidas muchas veces en el pasado. Esto muestra una falla de seguridad por parte del gobierno, al que se le advirtió que ISIS aún está activo y en los últimos días lo ha visto atacar infraestructura y áreas rurales con ataques similares. Para los iraquíes, este es un acontecimiento preocupante que socava la confianza en las fuerzas de seguridad y aumenta el nivel de tensión ya presente con los problemas geopolíticos, económicos y pandémicos”.

La política internacional es uno de los puntos más importantes en la agenda de Joe Biden, si es que quiere mantener su posición como una de las democracias más fuertes del mundo, aunque expertos afirman que la invasión al Capitolio estadounidense del pasado 6 de enero obligará al nuevo mandatario a apagar primero el incendio interno que dejó Donald Trump.

Emma Ashford, investigadora principal del Atlantic Council, en Foreign Policy, le dijo a The New York Times: “Los ambiciosos objetivos de política exterior están completamente fuera de sintonía con las realidades de la disfunción política y económica interna del país. ¿Cómo puede Estados Unidos difundir la democracia o actuar como un ejemplo para otros si apenas tiene una democracia que funcione en casa?”.

Ahora bien, si Biden es reconocido por algo es por su impresionante habilidad diplomática. “Este es un hombre que pasó 40 años conociendo a líderes extranjeros en todo el mundo. Una vez que tienes un gusto por las relaciones internacionales, no le das la espalda a todo eso”, comentó a The New York Times Peter Westmacott, exembajador británico en Washington durante la administración de Barack Obama. Por su parte, Wolfgang Ischinger, exembajador de Alemania en Estados Unidos, aseguró: “Es un maestro de las redes y fácilmente reparará la falta de confianza”.

Sí, es el momento de ordenar el caos que dejó Trump, y muchas de las cartas con las que tendrá que jugar ya están destapadas. De hecho, el presidente de Irán, Hasan Rohaní, con quien el mandatario saliente tuvo una difícil relación, ya se refirió a Biden en una de sus reuniones de gabinete: “La pelota está ahora en la cancha de Estados Unidos. Si cumplen con sus compromisos del acuerdo nuclear, nosotros también cumpliremos. Trump está muerto y su vida política terminó, pero el acuerdo nuclear sobrevivió. Hoy se cierra para siempre el expediente negro, un ejemplo del derrocamiento de los opresores”.

Las maniobras de Trump estuvieron dirigidas a unir a los países de Oriente Medio contra Irán y acercarlos a Israel. Además, el expresidente se dedicó a poner numerosas capas de sanciones a funcionarios iraníes que complicarán el margen de acción de Biden. Por eso para Ian Black, investigador principal del Centro de Oriente Medio de la London School of Economics (LSE), hay un punto crucial para desenredar el nudo. “En mi opinión, el tema clave es un regreso al acuerdo con Irán”, afirmó a DW.

Arie Perliger, profesora de estudios de seguridad en la Universidad de Massachusetts Lowell en EE. UU., le explicó al mismo medio: “Podría llevar al menos un año. También hay muchos problemas domésticos en Estados Unidos, y si alguien en Oriente Medio o Europa espera que las cosas vayan rápido allí, se sentirá decepcionado”.

Biden parece haber llegado al despacho oval en una carrera contrarreloj. Durante las siguientes semanas le demandarán soluciones efectivas para los problemas internos y externos. Con relación a su política exterior, la gran pregunta es si estará al mismo nivel que cuando brilló con Barack Obama. Eso sí, la oportunidad de devolverle a Estados Unidos su nivel como potencia internacional y demostrar los errores de Trump son motivantes. The New York Times señala: “Algunos dicen que los instintos, el temperamento y los antecedentes de Biden como miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado hacen que sea poco probable que ignore las oportunidades de dominar el escenario mundial”.

Fuente: El Espectador

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