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Roubini, sobre la burbuja del covid: "Será la gente convencional la que más sufra cuando la música se detenga"

Esta noticia es propiedad de: elEconomista

Los mercados parecen ignorar todos los riesgos presentes y de medio plazo que se atisban en el panorama económico global, mientras que solo prestan atención a la naciente recuperación económica. Nouriel Roubini, profesor de Finanzas en la Universidad de Nueva York, cree que hay que ser conscientes de la situación real y valorar los varios riesgos que pueden hacer descarrilar a la economía pese la ‘felicidad aparente’ de los mercados.

"Con los mercados de valores alcanzando nuevos máximos en un contexto de creciente desigualdad de ingresos y riqueza, debería ser obvio que la tendencia del mercado actual terminará en lágrimas, reproduciendo las injusticias económicas del colapso de 2008. A pesar de todo lo que se habla de apoyar a los hogares, es Main Street (la gente de la calle) la que más sufrirá cuando la música se detenga", explica Roubini en un artículo publicado en Project Syndicate.

Este economista, que suele destacar por su perspectivas catastrofistas, asegura que se está produciendo una recuperación en forma de K de la economía: "Quienes cuentan con empleos estables a tiempo completo, beneficios y margen financiero les va bien mientras que los mercados bursátiles alcanzan nuevos máximos. Los obreros y trabajadores con puestos en el sector servicios de bajo valor añadido, desempleados o subempleados están cargados de deudas, con escasa salud financiera y perspectivas económicas cada vez peores", advierte el profesor de finanzas de la Universidad de Nueva York.

La recuperación no solo va a ser larga, sino que además va a ser muy desigual, que es lo que da forma a la ‘K’: la pata alta de esta letra representa a los sectores, personas o, incluso países, que pueden salir ganando en la era post-covid (o que ya están beneficiándose), mientras que la pata baja representa a los perdedores. En resumen, la recuperación en ‘K’ venderá acompañada de mayor grado de desigualdad económica, que los gobiernos intentarán reducir con sus políticas.

"La desigualdad aumentó con el ascenso de los gigantes de la tecnología. Se pierden hasta tres puestos de trabajo minoristas por cada uno que crea Amazon y hay una dinámica similar en otros sectores dominados por los gigantes tecnológicos, pero el estrés social y económico actual no es nada nuevo. Durante décadas los trabajadores en apuros no han podido seguir el ritmo de sus vecinos debido al estancamiento del ingreso medio real (ajustado por inflación) y el aumento del costo de vida y las expectativas de gasto", explica este economista que logró gran parte de su fama tras anticipar la crisis financiera de 2007.

La recuperación en forma de ‘K’ está en marcha, dejando ganadores y perdedores. En lo que al mercado laboral se refiere, los perfiles más digitales, que cuentan con las herramientas para trabajar a distancia y que tienen una formación más elevada están sufriendo menos el impacto de la pandemia y podrían beneficiarse en mayor medida de la recuperación.

Por el contrario, los trabajadores con una formación inferior, que tienen la imposibilidad de teletrabajar y cuya labor depende en gran medida del contacto social se encuentran en serio peligro. Hasta la fecha, las soluciones que se están buscando parecen similares a las del pasado, unas medidas que no solucionaron el problema.

"Durante décadas la ‘solución’ para este problema (de desigualdad) fue democratizar las finanzas, para que los hogares pobres y en dificultades pudieran tomar más préstamos, comprar casas que no podían permitirse y luego usarlas como cajeros automáticos. Esta expansión del crédito para los consumidores —hipotecas y otros tipos de deuda— terminaron en una burbuja que desembocó en la crisis financiera de 2008, cuando millones de personas perdieron sus empleos, hogares y ahorros", sostiene Roubini.

Este experto ve en las marea de inversores minoristas grandes riesgos, muchas personas con escasos ahorros poniendo en riesgo sus finanzas: "Los mismos millenials que fueron engañados hace más de una década vuelven a ser embaucados ahora… se les está ofreciendo una nueva soga con la cual colgarse, llamada ‘democratización financiera’. Millones de personas abrieron cuentas en Robinhood y otras aplicaciones de inversión, donde pueden apalancar sus escasos ahorros e ingresos varias veces para especular con acciones que no valen nada", asegura Roubini.

El economista pone un ejemplo claro exponiendo el caso de las acciones de GameStop, donde un grupo de pequeños especuladores a muy corto plazo lucharon contra los hedge funds y sus operaciones de venta a corto, llegando supuestamente a vencer: David contra Goliat.

Sin embargo, esta historia "oculta la inquietante realidad de que un grupo de personas sin esperanzas, empleo ni habilidades (y hasta arriba de deudas) están siendo explotadas una vez más. A muchos los convencieron de que el éxito financiero no depende de un buen empleo, el trabajo duro, y el ahorro y la inversión pacientes, sino de esquemas para obtener dinero rápidamente y de apuestas por activos que carecen de valor inherente, como las criptomonedas", explica Roubini.

¿Qué pasará en el futuro? Aunque la situación es grave ahora lo puede ser más cuando los gobiernos comiencen a retirar sus vastas redes de seguridad (Ertes, ayudas al desempleo…). Además, Roubini cree que "como en 2008, el resultado inevitable será otra burbuja de activos".

Además, poniendo el foco en EEUU, Roubini cree que una buena parte del paquete de ayuda de los demócratas a los ciudadanos se utilizará para pagar deudas, porque la gente de la calle está sufriendo y debe letras de sus hipotecas y alquileres.

Por otro lado, ese estímulo, aunque puede ser un alivio para muchos, también "es posible que produzca inflación si los efectos de los déficits fiscales monetizados se combinan con shocks negativos sobre la oferta lo que generaría estanflación". La estanflación es un fenómeno en el que la inflación crece con fuerza, mientras que la economía se encuentra estancada y la tasa de paro se mantiene en niveles relativamente elevados. El resultado de la estanflación suele ser mayor desigualdad económica.

"El riesgo de sufrir esos impactos aumenta debido a la guerra fría chino-americana, que amenaza con disparar un proceso de desglobalización y balcanización económica a medida que los países buscan un renovado proteccionismo y la repatriación de sus inversiones y operaciones manufactureras, pero esa es una historia para el mediano plazo, no para 2021″, concluye el profesor de la Universidad de Nueva York.

Fuente: elEconomista

 

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