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Toneladas que se despachan a 29 centrales de abasto cayeron 40% en los últimos días

Esta noticia es propiedad de: AgroNegocios

Bloqueos tienen en riesgo la seguridad alimentaria y gerentes de las centrales advierten de mayores precios para tubérculos, verduras y frutas.

“Déjanos pasar, llevamos el alimento”, es una campaña a la que se han unido los gremios del agro, pues de todos los sectores reclaman que los bienes están represados dañándose en las vías, y los insumos necesarios para la producción no tienen cómo llegar a las plantas.

Con este panorama, que lleva más de ocho días, la situación de abastecimiento en el país empeora y prueba de ello son las imágenes de supermercados vacíos y de comida represada y desperdiciada en todo el territorio.

A la fecha, cinco centrales de abasto son las que reportan los niveles más altos de escasez. Entre ellas están Cavasa, en Cali; Mercar, en Armenia; Surabastos, en Neiva; Corporación de Abastos de Villavicencio, y las plazas de mercado de Popayán.

De acuerdo con el Dane, la situación de bloqueos ha impactado hasta en 71% la entrada de alimentos, esa fue la cifra para el sábado 1 de mayo, y entre 30% y 40% los últimos días, frente a las toneladas normales que entraban en la primera semana de abril.

En toneladas, la entidad encontró que se pasó de recibir en un sábado normal 11.412 toneladas a 3.208 durante las manifestaciones. En el caso de la cifras del martes, cuando entraron 12.171 toneladas, la caída es de 40,9% frente a las 20.599 del martes 6 del cuarto mes.

La situación más grave de desabastecimiento se sigue observando en el suroccidente del país. Carlos Arturo Alomía, gerente de Cavasa, informó que la situación es crítica, pues las 3.500 toneladas de alimentos que acostumbran llegar a la ciudad el domingo no entraron, lo que genera una grave situación de seguridad alimentaria.

Alomía resaltó que ya se llegó a un acuerdo para establecer un corredor humanitario que permitirá transportar algunos alimentos a la central. Sin embargo, el gerente advirtió que esto no será suficiente para abastecer a todo el departamento del Valle.

En este mismo sentido, en Popayán, que no tiene una central de abastos formalizada, la situación empeora con cada día que pasa. Ana Fernanda Muñoz, presidenta de la Cámara de Comercio de Popayán, aseguró que la situación es de desabastecimiento total, tanto en alimentos como en el oxígeno necesario para tratar a pacientes con covid-19.

Muñoz recalcó que un día más de paro significa pérdidas en la economía rural y daños en la seguridad alimentaria, pues el departamento solo cuenta con la Panamericana como vía de acceso desde y hacia el resto del país. Según la directiva, los productores están botando diariamente cerca de 9.000 litros de leche por la falta de recolección.

En Neiva, el panorama también es de incertidumbre, pues aunque se ha tratado de llegar a acuerdos para proteger el abastecimiento, esto no se ha logrado. Gloria Tejada, gerente de Surbastos, advirtió que se encuentra en riesgo la economía de la región, pues el departamento es, en su mayoría, agrícola. Además, resaltó que no hay represamiento, pues todos los perecederos ya se acabaron por completo y, con los bloqueos, ningún camión ha podido entregar los alimentos necesarios para el departamento.

Un poco más al norte, en Armenia, la problemática de desabastecimiento se sigue agravando, pues la entrada por la Línea sigue bloqueada y los alimentos que normalmente vienen del Valle no han podido entrar.

Jorge Gómez, gerente de Mercar en Armenia, aseguró que la situación no da espera, pues el problema se va agudizar con cada día que persistan los bloqueos, no solo para recibir los alimentos necesarios para la región, sino también para continuar con la actividad económica de venta de alimentos como el plátano, la mandarina y la naranja.

Papa y cebolla, los bienes que más escasean
El común denominador entre los gerentes de las centrales de abasto de Armenia, Valle del Cauca, Neiva, e, incluso, Bogotá es que la situación más grave se presenta con la papa, la cebolla y algunas frutas como el lulo y la mora. Por ejemplo, la papa en Corabastos, desde que inició el paro el 28 de abril y hasta el 5 de mayo, ha experimentado un aumento de 57% en su precio, con un promedio de $2.500 el kilo. Este nivel, según Germán Palacio, presidente de Fedepapa, no es viable para el productor ni para el consumidor, pues por encima de $1.000 ya no es efectivo para la industria. Así mismo, la cebolla ha subido 89% y la mora 63%.

Fuente: AgroNegocios

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